Pautaso: “Queremos transformar a la celiaquía en una condición de vida, para que deje de ser una enfermedad condenante”

La presidente de la Asociación de Celíacos de Entre Ríos, pidió más firmas para que se equiparen las ayudas económicas a quienes padecen esta patología

Cecilia PautasoDesde fines de 2009 rige en el país y la provincia, la Ley de Celiaquía, mediante la cual se estableció que el costo de los estudios de diagnóstico, tratamiento y seguimiento de la enfermedad, será cubierto por las prepagas, el Instituto de Obra Social de la Provincia de Entre Ríos (IOSPER) y para aquellas personas que no cuenten con cobertura alguna, el Estado provincial pondrá a disposición una partida económica. Además, se incluyó en el Art. 9 de la Ley Nacional Nº 26.588, que cada uno de estos agentes asistenciales, deberán costear las harinas y premezclas libres de gluten, principal alimento para quienes padecen la enfermedad. Actualmente, por este concepto, los afiliados al IOSPER reciben $400 mensuales, los adheridos a otras obras sociales $240, en tanto que 1.400 celíacos sin cobertura, perciben un subsidio provincial de $ 130 por mes. El permanente aumento de los productos alimenticios, torna insuficientes estos montos, por lo que la Asociación de Celíacos de Entre Ríos (ACER), está recolectando firmas para reclamar una equiparación de las ayudas económicas, en función de los costos de los productos específicos que deben ingerir. La presidenta de la entidad, Cecilia Pautaso, estuvo refiriéndose a esta iniciativa en el programa Panorama Entrerriano de Canal 6 ERTV, donde comentó: “Por dar un ejemplo, las premezclas valen entre $35 y $70 y se usan en reemplazo de un kilo de harina. A ello hay que sumarle que tenemos faltante de almidón de maíz (maicena), que no ingresa a Entre Ríos desde hace más de 5 meses. Muchas veces reemplazábamos la harina por maicena, para abaratar costos, pero hoy una marca certificada libre de gluten se consigue a $40 el kilo. Entonces en muchos casos las partidas son insignificantes para llevar una vida saludable. En el mundo hay 453 productos que puede comer el celíaco, entre los cuales se incluyen frutas, verduras, lácteos, carnes, arroz, maíz quinoa y otros cereales que no contengan la prolamina tóxica, que es el causante del desequilibrio orgánico. La obra social provincial contempla la posibilidad de adquirir 35 de esos productos industrializados para quienes padecen esta enfermedad, que van desde alimentos para el desayuno hasta la cena. Obviamente que los $400 no alcanzan. Pero aún así es el doble de dinero que ofrece la Nación ($240), que es por lo que se rigen las demás obras sociales”. Asimismo, la dirigente sostuvo que vinculado a este problema, la entidad brega por alcanzar 2 objetivos: “Por un lado, la equiparación de las ayudas económicas y por otro, sensibilizar a los empresarios, para que cada vez sean más los que elaboren alimentos aptos para celíacos. A mayor competitividad, el precio bajaría, lo cual es una ventaja para nosotros, pero también quienes se dedican a la producción sin gluten tienen una exención impositiva, beneficio que pocos conocen. Hay quienes se han comprometido con esta causa y a la fecha han logrado desarrollar un potencial de expansión que no tenían pensado. Tienen mayores ventas y seguramente seguirán en crecimiento, dado que la cantidad de celíacos que se diagnostican es cada día mayor. Además también están los ‘intolerantes al gluten’, que sin ser celíacos declarados, según las prescripciones clínicas, al consumir productos con gluten, desarrollan síntomas muy similares: distensión abdominal, diarreas, vómitos y malestar en general. En este sentido, hemos visitado varias plantas industriales y algunas requieren de una adecuación para poder elaborar alimentos sin TACC (Trigo, Avena, Cebada y Centeno) y otras necesitan una capacitación previa del personal o un acompañamiento de Bromatología de la provincia para un mejor asesoramiento. Creemos que hay que trabajar en ambos sentidos, porque la industria alimenticia de nuestro país utiliza mucho trigo, ya que es la siembra que sostiene la economía y es justamente uno de los elementos contraproducentes para los celíacos. Habitualmente se asocia el gluten solamente a la harina, pero hay componentes y proteínas del trigo en productos impensados, como la pasta dental, el shampoo, la pintura de labios para mujeres. Entonces la dieta debe ser muy bien cuidada y el enfermo debe ser detallista en el contenido de todo lo que compra”.

Pautaso celebró que en Entre Ríos se haya inaugurado un laboratorio para analizar los productos destinados a celíacos antes de lanzarlo al mercado, puesto que reduce las posibilidades de que llegue contaminado al consumidor. No obstante, señaló: “Nuestro principal pedido es que los alimentos sean seguros y además accesibles, porque queremos transformar a la celiaquía en una condición de vida, para que deje de ser una enfermedad condenante. No hay medicación ni posibilidad de cura definitiva, sino que el único tratamiento es no ingerir el tóxico que le hace mal a nuestro organismo. Entonces la prevención consiste en la disponibilidad y la accesibilidad a alimentos libres de gluten. Sólo así disminuiremos los casos de internaciones por las descompensaciones”.

Quienes estén interesados en adherirse con su firma a la cruzada solidaria para la equiparación de ayudas económicas para celíacos, se pueden contactar con la asociación entrerriana, con sede en Avenida Ejército 1493 de Paraná, Tel. 0343-4271581 o vía mail: [email protected].