Murió el destacado escritor y nobel de Literatura, Gabriel García Márquez

marquezEste jueves el destacado escritor y premio Nobel de Literatura en 1982, Gabriel García Márquez (87), falleció en su casa de México, donde residía desde hacía más de tres décadas.

El escritor vivió sus últimos años retirado de la vida pública y en sus escasas apariciones prefirió no hacer declaraciones a la prensa. El colombiano es considerado una de las principales plumas de la historia de la literatura en español y autor de algunas de las novelas más aplaudidas del siglo XX, como su obra cumbre, Cien años de soledad (1967).

Gabo o Gabito -como lo llamaban sus amigos y sus hermanos- recibió numerosos reconocimientos, además del Nobel, a lo largo de su carrera, entre los que se destacan: el Premio Dimitrov de Bulgaria, la Condecoración del Águila Azteca de México y la Orden Félix Varela de primer grado de Cuba. Asimismo la Universidad de Columbia le otorgó el doctorado honoris causa y el gobierno francés lo galardonó con la Legión de Honor.

Nacido en Aracataca, un pequeño municipio del departamento de Magdalena, el escritor experimentó desde muy chico su acercamiento al mundo de las letras. Según él mismo contó en algunas entrevistas, se topó casi por casualidad con el clásico de la literatura Las mil y una noches, que sus abuelos tenían guardado. A partir de allí empezaría su amor por los libros y por la creación de mundos imaginarios.

En su adolescencia se mudó a Bogotá, donde terminó sus estudios secundarios y empezó derecho, carrera que nunca finalizó. Su pasión por la escritura era más fuerte. Decidió dedicarse al periodismo y dio sus primeros pasos como cronista en el diario El Universal y El Heraldo de Barranquilla. Recorrió casi toda Colombia buscando historias.

Muchos años después diría: “Aunque se sufra como un perro, no hay mejor oficio que el periodismo”. El intelectual, también aficionado a la pintura y a la música, fundó su propia organización periodística (la FNPI), compró una revista (Cambio) y creó instituciones dedicadas al cine como la famosa Escuela de los Baños, en Cuba.

En 1955 fue a Europa como corresponsal del diario El Espectador. Estuvo en Ginebra, París, Roma, Checoslovaquia, Polonia, Rusia, Ucrania. En ese tiempo alternaba su trabajo de periodista con la preparación de su legendario cuento largo, o novela corta, El coronel no tiene quien le escriba.

Se instaló en París y ahí tuvo que vivir de “milagros cotidianos”. En la ciudad luz recogió botellas, revistas y periódicos viejos para obtener a cambio unos cuantos francos. Luego de su paso por Europa, se radicó en Caracas, y se casó con Mercedes Barcha. En Bogotá fundó la agencia cubana de noticias Prensa Latina.

En 1961, se instaló junto a Barcha y su pequeño hijo, Rodrigo- que entonces tenía dos años- en Nueva York, donde ejerció como corresponsal de Prensa Latina. Al poco tiempo se trasladó a México, donde nació su segundo hijo, Gonzalo.

El máximo exponente del realismo mágico- género literario que muestra lo irreal o extraño como algo cotidiano o común- se vio influenciado en su escritura por Ernest Hemingway, James Joyce, y Virginia Woolf, pero, sobre todo, por William Faulkner, al que definió como su “maestro” en su discurso al recibir el Nobel.

El mundo de las letras y del periodismo llora hoy la pérdida de uno de sus maestros, pero los mundos mágicos y reales permanecerán en cada uno de sus lectores.

Con un perfil político siempre activo, el autor de Cien años de Soledad, también participó como mediador en las conversaciones de paz adelantadas entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el gobierno colombiano que tuvieron lugar en Cuba y entre el gobierno de Belisario Betancourt y el grupo M-19; igualmente participó en el proceso de paz entre el gobierno de Andrés Pastrana y la guerrilla de las FARC que, sin embargo, fracasó.

En el 2006 García Márquez se unió a la lista de prominentes figuras de América latina que apoyaron la independencia de Puerto Rico.