Montero: “Necesitamos un seguro agrícola que proteja al productor y su familia”

MonteroEl vicepresidente de la Bolsa de Cereales de la provincia (BCER), Ing. Oscar Montero, visitó esta semana el “Centro Radial, Televisivo y Periodístico de Entre Ríos”, con sede en Crespo, donde en El Observador y en el programa “Panorama Entrerriano” de Canal 6 Entre Ríos TV, que  conducen Ezequiel Carlson y Araceli Feder, dijo que vienen impulsando junto a otros sectores, la creación de un seguro agrícola, buscando más previsibilidad en el sector productivo. El dirigente explicó que en el marco del Programa de Becas COCHRAN (Cochran Fellowship Program), viajó recientemente a Estados Unidos, con el fin de capacitarse sobre esta temática, participando de cursos y disertaciones, junto a representantes de agencias y asociaciones relacionadas con el comercio internacional y del desarrollo de mercados, universidades y expertos en agronegocios y temas agropecuarios. Montero señaló que “hace 2 años llegó a la BCER, la agregada agrícola de la Embajada de Estados Unidos en Argentina, oportunidad en la que le solicitamos la capacitación en seguros agrícolas. Nos felicitaron por la tarea que llevamos adelante y nos llegó a decir que a algunas cosas las hacíamos mejor que el USDA (Departamento Agrícola de Estados Unidos). Para ese trabajo, contamos con el aporte de 350 colaboradores, entre ingenieros, productores, propietarios de campo que nos pasan información todas las semanas. A partir de esa charla, les pedimos que nos visite alguno de los expertos en seguros agrícolas, pero en ese momento no hubo posibilidades de concretarlo. Y fue así que me llegó la invitación para viajar a Estados Unidos, donde realizamos un trabajo intenso e interesante, ya que pudimos conocer cómo funcionan allí, cómo protegen a los cultivos… El gobierno de Estados Unidos subsidia la prima del seguro que le cobra un privado al productor. En nuestro país, se invierten en los 4 cultivos más importantes U$S 17.500.000.000, de los cuales casi U$S 14.000.000.000 son gastos directos y el resto, por arrendamientos. Si quisiéramos hacer un sistema similar adaptado a lo nuestro, con póliza y un seguro base, que asegure pagar los gastos de implantación, el Estado tendría que aportar la quinta parte de las retenciones por soja. Para una empresa que tenga previsibilidad, que es lo que hoy no tiene el agricultor, se podría lograr con esa inversión. Esto significa que si hacer maíz me cuesta sacar por lo menos 7.000 kilos para cumplir con los costos, el seguro me cubriría el valor de esos 7.000”.

– ¿Lo ha hablado con legisladores o funcionarios del gobierno nacional?

– Estamos terminando un borrador para acercar a distintos partidos políticos, explicando la necesidad que tiene nuestro productor de contar con un seguro que cubra sus riegos agrícolas. Después, pasará a ser una decisión política y no económica… Hoy se habla mucho de llegar a los 160.000.000 de toneladas de producción, el discurso es muy lindo pero no discutimos cómo hacerlo y quiénes lo van a realizar. En Entre Ríos hubo una fuerte sequía en 2009, que significó para la provincia una pérdida de $ 800.000.000, sobre un total de inversión de nuestros productores de $ 3.700.000.000. Si hubiéramos tenido un seguro, no se habría sentido ese impacto, que después de 5 años siguen teniendo los productores, porque no hubo cosechas buenas posteriores para mejorar esos números… No sirven las declaraciones de emergencias y tampoco no pagar los impuestos, porque son montos mucho más chicos de los que se invierten para producir. Si queremos tener un proyecto agrícola sustentable, serio y que esté pensando en el factor humano, más que en la cantidad de toneladas, necesitamos un seguro agrícola que proteja al productor y su familia…

– ¿Seguiremos con un monocultivo (soja) cada vez más hegemónico?

– La semana pasada se presentó un informe de la Bolsa de Cereales, dando cuenta que la cosecha de soja, en importancia, fue la segunda en los 10 últimos años, en cantidad de toneladas. Por otra parte, se hizo un estudio de cuánto costó y qué le quedó a nuestros productores y se demostró que para hacer una hectárea de soja, sembrar, protegerla con agroquímicos y fertilizantes y cosecharla, los de 300 has gastan 17 quintales. Pero hay que sumar gastos de teléfono, camioneta, contador, ingenieros, impuestos provinciales y nacionales, que son 11 quintales más y si llega a arrendar, hay que calcular otros 7. Si hablamos de 500 has., el gasto administrativo baja de 11 a 7, pero si se llega a arrendar, lógicamente el ingreso es menor… Cuando hablamos de cosecha, tenemos que hablar de quienes lo hacen y cómo quedan después de hacerlo, no se puede generalizar. La soja se ha extendido mucho, porque era lo único que le daba garantías y por eso, hoy se están haciendo 5 has y media de la oleaginosa por una de maíz. Esto es malo para el campo y el productor no hace otra cosa, porque con lo otro, pierde… Con el maíz es un desastre y en trigo, hace mucho que no tenemos cosechas de 35 quintales… Doy un ejemplo para clarificar: si se sube a un remis a la tardecita y le pregunta al chofer ¿cuánto ganó en el día…? y te dirá un monto, deducido el gasto de nafta, pero cuando tenga que cambiar las cubiertas o se le rompa el auto, no sabe cómo hacer. Lo mismo está haciendo el productor, sacando esa cuenta, nada más que la plata que le sale del bolsillo y el resultado está después de varios años, que llegamos a una campaña como ésta, que no hemos tenido cosechas muy buenas y con precios razonables, pero en las cuentas corriente de 60 empresas entrerrianas, entre cooperativas y acopios, cada vez hay más refinanciamiento de una campaña a la otra. El sistema se está forzando demasiado y necesitamos que cambie. En trigo, a partir del 2006, cuando se iniciaron las restricciones a los permisos de exportación, para cuidar el consumo interno, empezó a bajar la siembra y el año pasado de carambola alcanzamos a abastecer el mercado interno. Y hoy, el pan en la mesa de los argentinos está mucho más caro y el productor perdió plata. Y lo más tragicómico, las retenciones que le quedaron al Estado en concepto de exportación de trigo, fueron iguales a 4 horas anuales de recaudación de la AFIP, o sea nada. Además, hay que volver a decir que el trigo influye solo en el 10% del valor del pan, por lo que no sabemos por qué no se modifica esta política que le hace daño a todos…

– ¿Cuáles son las expectativas del sector…?

– Nosotros somos optimistas, en la provincia estamos favorecidos por la naturaleza, que es pródiga e incluso podemos para pasar los 10 millones de toneladas de producción, pero no tendríamos que parar ahí, sino ver cuánto valor vamos a agregar. Si pensamos como provincia, tenemos que hacer lo mismo que realizó la avicultura, que lleva 60 años trabajando  de buena manera y ahora nace la carne de cerdo, que es sumamente importante. Ese tipo de transformación tiene connotaciones importantes, que nuestros jóvenes puedan trabajar con lo que producen. Hay que aprovechar lo que tenemos: la provincia tiene más de 40.000 km. lineales de arroyos internos y cuánto podríamos hacer con el agua de los mismos, para producir y para que los entrerrianos vivan mejor…