Incidentes en Cañadita-María Grande: Las versiones de los protagonistas

cañadita central sub 17La semifinal de vuelta en categoría Sub 17 entre Cañadita Central de Seguí y Atlética María Grande, se vio rodeada por el escándalo y el bochorno. El cotejo de Paraná Campaña, jugado este domingo en terreno del Tricolor, finalizó igualado sin goles. Esto le dio el pase a la final al Rojo ya que había ganado en la ida 2 a 1. Al finalizar el match, los jugadores, cuerpo técnico y simpatizantes, increparon y agredieron a la terna arbitral. Los jueces sufrieron lesiones leves y radicaron la correspondiente denuncia en la comisaría de María Grande. En la misma, quedaron involucrados los integrantes del cuerpo técnico, toda la plantilla de 18 jugadores de Cañadita más dirigentes identificados, entre ellos el presidente Carlos Botero y Franco Sauthier. Aunque en este punto, el máximo dirigente lo desmintió.

El juez del encuentro, el santafesino Rodrigo Quetclas, habló con Dx3 Radio, programa que se emite por FM Radiofónica 92,9 de María Grande.

“Estoy conmovido y mal por todo lo que sucedió. Son hechos lamentables que no tienen novedad para nosotros porque no es la primera vez que suceden, lo mismo para con los agresores”, explicó en primera instancia. “Estamos seguros de nuestro trabajo, de lo que hicimos dentro del campo. Nunca hubo un punto de entendimiento para semejante reacción. Podría haber pasado algo mucho peor teniendo en cuenta la rapidez y la certeza con que la gente ingresó al campo apenas lo di por finalizado. Fue increíble… cualquier persona que hubiese tenido un objeto punzante… podría haber terminado en tragedia. Fue un descontrol absoluto, más de 50 personas invadieron el terreno”, narró.

El árbitro se mostró sorprendido por la forma en que se desencadenaron los episodios: “No nos dejamos de sorprender. Tras el gesto que hice para finalizar el partido, la gente ya estaba adentro para agredirnos. Fue rapidísimo. No encuentro explicativo, no tengo idea del por qué”

Consultado sobre la presencia de dirigentes en las agresiones, Quetclas respondió: “Sí, hubo dirigentes en los incidentes. El presidente (Carlos Botero) junto a otro dirigente de apellido Sauthier (Franco) que fueron identificados y correspondientemente mencionados como culpables por sus actos en la denuncia efectuada en la comisaría, ingresaron al campo agrediendo a la terna arbitral junto a todo el plantel y cuerpo técnico, más los simpatizantes. Los 18 jugadores que conformaron la lista, más el cuerpo técnico, fueron contemplados en la denuncia”.

“No tuvimos reacción para escapar de esa gente que ingresó a agredirnos. Pudimos retirarnos gracias al grupo de policías que entró para resguadarnos. También fueron agredidos. Cuando di por finalizado el partido, ya tenía el tumulto atrás. Los asistentes Ferreyra y Borja, no pudieron llegar al medio del campo, fueron interceptados enseguida en el camino. La policía debió dividirse en tres grupos para sacarnos. No había lugar para moverse o escapar de las agresiones”, fueron sus contundentes explicaciones.

Con respecto a las lesiones, señaló: “Nos revisó el médico policial, las lesiones no son serias, pero son muchas. Los daños físicos están a la vista. Por suerte en el rostro no sufrí daños porque intenté cubrirme la cara y empujar a quienes tenía delante, pero después no hubo lugar donde no me pegaran. Lo mismo le sucedió a mis compañeros”.

LA VERSIÓN DEL PRESIDENTE: Carlos Botero también habló en el principal programa radial del fútbol de Paraná Campaña, donde se alejó de las acusaciones que lo tienen como agresor: “Yo ingresé a separar, soy el presidente de un club, no voy a entrar a agredir a un árbitro. Me parece algo que no es lógico. Sé que los jueces no vienen haciendo bien su tarea y hay que tratar que desde el Colegio de Árbitros, se cambien algunas cuestiones para mejorar”.

“Hubo algunas reacciones de los jugadores tras finalizar el partido, quizás molestos por algunos fallos. Los dirigentes ingresamos para tratar de separarlos, para que no sigan agrediendo a los jueces”, manifestó.

También se le preguntó si hubo agresiones físicas por parte del entrenador Gastón Cogno, a lo que indicó: “No vi nada. Era muy grande el tumulto, ingresé a separar. Si existe alguna filmación, bienvenido sea porque allí se podrá ver que los dirigentes a los que nos acusan de haber agredido, en ningún momento lo hicimos”.

En cuanto a la situación posterior de los jueces, dijo: “Fueron atendidos por la médica que estaba en la cancha, tenían golpes pero nada de gravedad. No sé que más pudo haber pasado. Sé que recibieron golpes, pero no presentaba nada severo. Estaba todo normal amen de los moretones que pudiesen haber tenido. Ningún traumatismo grave”, minimizó.

En cuanto a la tarea de la terna, Botero comentó que “sobre los fallos de los árbitros, no puedo decir demasiado porque la mayor parte del primer tiempo, estuve cobrando entradas. Se me hizo imposible mirar el encuentro. En el complemento estuve dando una mano en la cantina, no puedo decir específicamente en qué se equivocaron los árbitros. No sé por qué surgieron los inconvenientes”.

Por otra parte, un reportero gráfico y camarógrafo de María Grande, a la vez operador del programa radial citado, resultó agredido por algunos jugadores, quienes le prohibieron seguir con su labor amenazándolo. Sobre ello, el dirigente dijo: “Lo desconozco. En ningún momento estuve con algún periodista acreditado dentro de la cancha. No sé por qué fueron agredidos si es que dicen eso, no tengo conocimiento. Si están identificados los jugadores que los agredieron, sería interesante que nos den los nombres para tomar medidas”.

Por último, Botero reflexionó: “Hay que tratar de dejar la violencia de lado, a veces la sangre nos hace ser irracionales pero hay que aprender a no seguir agrediéndonos entre nosotros”.