Hartman y conductores crespenses opinan sobre el uso del cinturón de seguridad

cinturon seguridadDe acuerdo con las estadísticas de la Asociación Luchemos por la Vida, en Argentina cerca de 1.000 personas mueren por año por no usar el cinturón de seguridad, muchos de los cuales son pasajeros que viajan en los asientos traseros, expuestos a golpearse y salir expulsados fuera del vehículo hacia una muerte casi segura.

El año pasado, un control en la esquina de San Martín y Moreno, nos permitió develar que solamente uno de cada 10 conductores usaban el cinto, cifra que afortunadamente fue mejorando en las primeras semanas de este año, un poco por concientización y otro por el temor a ser multados o a que sea retenido su vehículo.  

El subdirector municipal de Tránsito, Luis Hartman, comentó a este medio que “estamos en una campaña fuerte con este tema, la que está dando buenos resultados. Seguiremos trabajando fuertemente en las escuelas para que tomemos a este elemento de seguridad como una herramienta que nos puede salvar la vida. Queremos que la gente tome conciencia y no llegar a tener que sancionar por esa falta”.

Si bien la legislación obliga a su utilización, las estadísticas marcan que en algunas ciudades del interior del país, el cumplimiento de la misma es inferior al 30% y en la mayoría de las localidades, es casi inexistente, lo que ha motivado a las autoridades de cada comuna a extremar los controles y así, concientizar a su uso. Esto está sucediendo en Crespo, donde a partir del 1 de enero se está exigiendo que todos los ocupantes de los rodados tengan colocado este elemento de seguridad, medida que en general, ha sido bien recibida por la comunidad, de acuerdo a lo que reveló un sondeo realizado esta semana por periodistas de El Observador y Canal 6 ERTV.

“Es un poco incómodo para quien tiene que bajar cada 3 cuadras, pero si están en los autos, es para usar” dijo un hombre mayor, quien con el cinto colocado en su Renault 19, atendió muy amablemente a este medio.

“Está muy bien la medida, hay que usarlo en la ciudad y a toda hora, aunque no lo estoy usando ahora” señaló otro, reconociendo su error.

“Lo empecé a usar a principio de año porque es obligación, nada más que por eso” remarcó un remisero en diálogo con este medio.

Si bien en una ciudad, uno no anda rápido, no estamos exentos a que alguien, no respetando las legislaciones, nos choque a gran velocidad y tener el cinto, es una medida de seguridad que nos protege” expresó otro automovilista. 

Y hubo otras opiniones: “Me parece muy bien, pero hasta que no tomemos conciencia todos y se empiecen a cobrar multas, muchos no los vamos a usar, ya que somos hijos del rigor”; “Me parece una medida perfecta, pero sí en la ciudad resulta un poco incómodo”; “Necesitamos que lo hagan cumplir, para educar a la gente, para que se use, tanto en la ruta como en el pueblo”; “En otros países, todos andan con el cinto puesto, hasta en las localidades más chicas, acá en Argentina siempre estiramos el cumplimiento de las leyes y así nos va”; “Si respetáramos todos las velocidades, que es de 40 km en la ciudad y 20 km en las bocacalles, no tendríamos accidentes, ni necesidad de usar el cinto. Pero como hay gente que no respeta nada, tienen que exigirlo”.