Explican proyecto para producir huevos que cumplan con nuevas exigencias internacionales

reunion con urribarriLa empresa crespense Tecnovo proyecta construir un complejo para 500.000 gallinas, adecuado a las normativas europeas del sistema de bienestar animal, por lo que le solicitaron apoyo al gobernador Sergio Urribarri, quien se comprometió a realizar las correspondientes gestiones para que este emprendimiento se pueda concretar.

En diálogo con El Observador, el directivo de dicha empresa, Héctor Eberle, comentó que “el proyecto consiste en un complejo dividido en dos sistemas de producción: 250.000 en jaulas enriquecidas bajo el sistema europeo, destinado o mirado básicamente hacia ese mercado y 250.000 en galpones, pero libres. Para las primeras, con el mismo tipo de galpón y con las mismas medidas, uno puede alojar menos cantidad de gallinas. También se requiere un equipamiento de control ambiental, recolección de huevos, alimentación y retiro del estiércol en forma automática. Son instalaciones que hoy en día hay que importarlas de Europa, porque acá no existe la fabricación de estos equipos. Este proyecto es acompañado con las naves correspondientes de la cría y recría del animal desde el primer día, porque hay que acostumbrar al animal bajo ese sistema de producción para que no aloje el huevo en cualquier lugar del galpón sino que vaya al sitio correspondiente.

– ¿En qué consiste básicamente el proyecto?

– Veníamos trabajando desde el año pasado en un proyecto que prevé la construcción de un complejo avícola que tiene dos pilares. En Argentina, tenemos una empresa que produce mayonesa que tiene más del 50% del mercado nacional y nos ha comunicado que la intención es que a partir del 2015, usen en su planta, huevos proveniente de producciones similares a las que hoy están vigentes en Europa, con gallinas libres, sin estar en jaulas. Por otro lado, Europa tiene vigente a partir de enero de 2012, una nueva reglamentación que exige que toda la producción de huevos sea realizado en jaulas pero con mayor superficie y con algunos elementos para lograr mayor bienestar animal. Por lo tanto, para ambos casos, se requiere de nuevas instalaciones e inversiones. Argentina ahora mira más seriamente este tema, porque no estamos pudiendo garantizar algo que en Argentina no está existiendo, ya que no hay granjas que cumplan con esas exigencias. Sí hay equipos nuevos que entraron a fines del año pasado y a principio de 2013, que tienen la posibilidad de convertirse y adaptarse a este sistema de producción. Si finalmente Europa nos dice que no podemos entrar más si no están produciendo bajo ese sistema, estaríamos en problemas. Hacer esa reconversión y poder lograr un volumen importante, que es lo que Europa demanda, nos ocupará al menos 2 años y para lo cual nosotros creemos que debemos estar preparados.

– ¿En qué zona se desarrollaría el proyecto?

– Tenemos previstas algunas zonas pero todavía no podemos definirlo. El gobernador Sergio Urribarri en la reunión se mostró entusiasmado y se comprometió a acompañarnos en la gestión del financiamiento. Son proyectos de inversiones muy altos y requieren tasas de interés acorde a la situación del mismo. No podemos estar hablando de costos financieros normales, solamente tiene posibilidades de ejecutarse si hablamos de tasas similares al programa ‘Créditos del Bicentenario’, de manera que si no se logra ese tipo de financiamiento, el proyecto será difícil de que se pueda concretar. Y lamentablemente habría que decir que Argentina tendrá que importar desde Brasil este huevo que va a demandar una planta importante de mayonesa de Argentina a partir de 2015.

– ¿Y qué expectativas tienen como empresarios?

– El objetivo es que en 2013 se pueda tener la seguridad del financiamiento. El proyecto fue elaborado el año pasado y lo presentamos el 26 de agosto en el Ministerio de Industria de la Nación. A la propuesta le hicimos distintas correcciones y ajustes y es un momento de tener una respuesta. Si nos confirman el financiamiento este año, en 2014 podríamos ejecutar el proyecto y para 2015 estaríamos produciendo.

– Con estas exigencias, ¿se viene una revolución en la avicultura argentina?

– Hemos tenido reuniones con los productores y aprovechamos esos encuentros para mencionar lo que está ocurriendo en otros mercados, precisamente en el europeo y lo importante es que el productor tome conciencia de eso, que se puedan ir haciendo los cambios necesarios en los equipos y lo está entendiendo.

– ¿Qué pasará con los productores que están trabajando con el sistema tradicional?

– Esto no quiere decir que al productor avícola que hoy nos provee, no le vamos a comprar más, sino que se destinará a otros mercados. Obviamente a lo nacional, que todavía no tienen vigentes estos temas de producción y países como Rusia, que es un mercado importante con el que estamos trabajando. Ahora estamos cerca de trabajar con Venezuela, de manera que también queremos llevar tranquilidad al productor, que el huevo que se está produciendo hoy se va a seguir comprando y lo que estamos tratando en este proyecto es garantizar la calidad del producto y cantidad necesaria para atender estos mercados, pero no es ni cerca el volumen total que nuestra planta está requiriendo y demandando.

– En cuanto a la bioseguridad, ¿hay muchas cuentas pendientes?

– Creo que hay cuentas pendientes. Argentina tiene un buen nivel de sanidad en pollos y en gallinas de postura, pero no podemos distraernos. Hay que seguir trabajando fuertemente en este aspecto para mantener y mejorar los niveles logrados, a pesar de que lo que estamos haciendo es muy bueno.

– ¿Cómo está hoy el mercado del huevo en Argentina?

– En el último año y medio ha tenido distintas etapas. Hasta julio de 2012, el productor recibía un buen precio, pero a partir de ese momento, el mismo tuvo una importante caída, hasta enero y febrero de 2013, agravado que el último verano fue con altas temperaturas, lo que provocó mortandad de muchos animales e hizo que se redujera el volumen de oferta de huevo cáscara. Eso incidió fuertemente en el precio, ya que aumentó más del 40%; indudablemente que el avicultor lo estaba necesitando, para reponer nuevamente sus niveles de volumen, pero como industria a nosotros nos impactó, por lo que hemos tenido que trabajar fuertemente con nuestros clientes para trasladar estos aumentos que hemos tenido en nuestra materia prima y también en el mercado internacional que es más difícil, porque son valores internacionales y uno compite con otros mercados, en nuestro caso Estados Unidos y Europa. De manera que hoy, nos cuesta mucho competir con los valores que tiene el huevo cáscara en Argentina…

– ¿Sigue creciendo el consumo del huevo industrializado?

– En Argentina logramos cada vez más participación en el mercado. Hay crecimiento, pero es bajo. En este sentido estamos trabajando para que el empresario argentino utilice huevo industrializado y estamos tratando que se dicten las normas correspondientes para poder aplicarlo y no utilizar huevo cáscara por ejemplo en la elaboración de pastas, masas, productos para Navidad como pan dulces y budines, que tienen un riesgo sanitario alto y creemos no va a encarecer el costo de esos productos. Hay países como Colombia que ya lo tiene implementado, lo mismo Chile, debido a un problema de salud que tuvieron, basado en la elaboración de mayonesa casera.

Proyectos: En el predio principal, totalmente cercado y cumpliendo con las más estrictas normas de bioseguridad, se erigirán cinco tinglados con capacidad para alojar 50.000 aves cada uno. Estos galpones contarán con sistemas de jaulas automatizadas enriquecidas que cumplen con la nueva reglamentación de bienestar animal vigente en Europa a partir de enero de 2012. Además, se construirán cinco galpones más donde se alojarán otras 250.000 gallinas ponedoras. En este caso, bajo un sistema aún más avanzado de alojamiento de aves. Se trata de un sistema sin jaulas, como también lo exige la nueva normativa europea. En el mismo predio se incluye la construcción de un tinglado anexo, donde se realizará la clasificación, empaque y depósito de huevos. Por otro lado, en un predio separado de cinco hectáreas, se construirán dos tinglados con capacidad para 50.000 aves, cada uno destinado a la cría y recría de animales desde el día de edad y hasta las 14 ó 15 semanas, cuando pasarían a formar parte de los lotes en producción en la granja principal.

aviculturaOperaciones comerciales: Por otro lado, en relación a los procedimientos de exportación de la industria, Eberle manifestó que “ya estamos realizando operaciones con Venezuela y estamos en una etapa de negociación para avanzar en ese sentido… Ese país necesitando productos alimenticios” y agregó que “nosotros tenemos un producto que es la yema con un proceso enzimático que permite producir una mayonesa que puede estar sometida tanto a altas como a bajas temperaturas sin cambiar la fisonomía de la mayonesa”. Como Venezuela tiene temperaturas altas, “realmente está mirando con muy buenos ojos este producto”.