Especialistas explican cómo evitar que la baja calidad en cultivos intoxique al ganado

ganadoTras las últimas precipitaciones en distintas regiones, luego de un período marcado por el déficit hídrico y las altas temperaturas, especialistas del INTA advirtieron que la baja calidad en diferentes cultivos de verano destinados a pastoreo, pueden generar intoxicaciones en los rodeos ganaderos. Dichas situaciones favorecen la acumulación de altos niveles de nitratos y ácido cianhídrico en maíz y sorgo, entre otros, que además de depreciar su calidad pueden generar efectos fatales en las vacas, ya que impiden que el oxígeno sea transportado en sangre a los tejidos.

Germán Cantón, técnico del Instituto mencionado, expresó que “la ingesta de altas concentraciones de esos compuestos por parte de los animales, ocasiona dificultad y aumento de la frecuencia respiratoria, babeo, descoordinación, temblores musculares, convulsiones y muerte”. De hecho, agregó el técnico, “los episodios agudos se manifiestan con la muerte súbita dentro de las cuatro horas de iniciado el consumo”.

Cuadros similares pueden presentarse por la acumulación de ácido cianhídrico en forrajes verdes de distintos tipos genéticos de sorgos, incluso con alturas de planta superiores a los 40-50 cm. y con 7-8 hojas desarrolladas.

Asimismo, Cantón detalló que “en animales preñados, pueden observarse abortos, pudiendo ocurrir varios días después”. No obstante, si los signos se detectan a tiempo, el asesor veterinario debería tratarse con la aplicación endovenosa de una solución de azul de metileno.

Aunque esta situación se revertiría con la continuidad de mejores condiciones meteorológicas, el especialista dio a conocer estrategias y recomendaciones de manejo para preservar la sanidad de los animales y no comprometer la productividad.

Ante la imposibilidad de monitorear la concentración de nitrato en las plantas, la propuesta es permitir que algunos animales de bajo valor consuman esos forrajes y luego observar su comportamiento durante las primeras seis horas de pastoreo. “En base a su evolución, se decide pastorear con el resto de los animales”, explicó Cantón, quien destacó que no debe pastorearse con animales hambreados: “La intoxicación se produce más por la velocidad de consumo que por la cantidad de nitrato en la planta”.

También aclaró que debe evitarse el ingreso de animales inmediatamente después de las lluvias, debido a que en esos momentos se registra el mayor nivel de nitrato. En cambio, indicó la conveniencia de pastorear por la tarde, ya que a esa hora disminuyen las concentraciones acumuladas durante la noche.

A su vez, el técnico subrayó la importancia de ajustar la cantidad de animales para permitirles seleccionar qué comer: “El consumo con una carga no muy elevada permitirá que los animales elijan las hojas, que tienen menor concentración de nitrato que los tallos”.

Cantón sugirió realizar pastoreos de una o dos horas durante los primeros días, aumentando el tiempo en la primera semana para permitir que la flora ruminal se acostumbre a esa alta concentración y pueda metabolizarlo. Además, aconsejó el encierre nocturno.

El técnico advirtió que los maíces en pie dejados para consumo pueden representar un peligro potencial, por la aparición de un hongo que produce signos nerviosos en los animales que lo consumen, explicó Cantón. Para identificarlo, hay que revisar las espigas.

También aclaró que la combinación de altas temperaturas, intoxicación por el hongo Neothypodium coenophialum –que provoca festucosis– y cornezuelo o ergot, Claviceps purpurea, puede producir golpes de calor. Esto se debe a que “el principio activo de los hongos trabaja directamente sobre la termorregulación de los animales” e indicó que “aparte de la manifestación subclínica, que puede ser una disminución de los parámetros productivos, también se puede producir la muerte de los animales expuestos”.

Por otra parte, el especialista recomendó no exponer a los animales –ni siquiera a los que no estén intoxicados– a encierres prolongados durante los que sufran sed y luego llevarlos a beber: podría producirse intoxicación hídrica. “Hay que recordarles a los productores que los animales tienen que tener acceso a agua de calidad y sombra para sortear este tipo de situación”, destacó.