Especialistas argentinos desarrollaron la primera vacuna del mundo que previene la diarrea viral bovina

vacasInvestigadores del INTA desarrollaron la primera vacuna experimental en el mundo que previene la diarrea viral bovina, una enfermedad que afecta a más del 70% de los rodeos en el país y que es una infección causada por un pestivirus que presenta varias formas clínicas que pueden provocar abortos, infertilidad, inmunosupresión y hasta problemas en las mucosas, lo que es mortal.

La vacuna está elaborada a partir de proteínas de alfalfa transgénica y este desarrollo permitirá proteger al rodeo de cría y trasladar esa respuesta inmune a los terneros. Además, su elaboración implica un procedimiento innovador y de bajo costo, explicaron los técnicos.

Andrés Wigdorovitz, investigador del INTA y responsable del logro, se refirió al avance como “una alternativa superadora de las vacunas que actualmente hay en el mercado, ya que es la primera fabricada a partir de este sistema, que permite producir la proteína E2 en cantidades suficientes y resulta más inmunogénica que las tradicionales”.

“Se trata de un producto que busca asegurar una inmunidad para mejorar los índices productivos de cría y de engorde que está pensado para aplicarse según el calendario tradicional de vacunación mediante dos dosis: a los 60 y 30 días pre-parto” remarcó el profesional, quien explicó que con estas aplicaciones “la vaca estará protegida pre-servicio cuando comience el ciclo reproductivo y se reforzará esa inmunidad pre-parto para que en su calostro haya anticuerpos suficientes para que sean transferidos a los terneros y prevenir afecciones respiratorias y reproductivas”.

La DVB es preocupante por su alto nivel de contagio y su capacidad para traspasar las fronteras nacionales y ocasionar importantes consecuencias socioeconómicas y sanitarias en una región, ya que la infección es permanente y se transfiere de las vacas hacia las crías. La efectividad del desarrollo de la vacuna se evaluó en primera instancia en un modelo de cobayo validado por el SENASA que, por su asociación con el huésped natural, permite evaluar la calidad de las vacunas de interés. Luego se inoculó dos veces a terneros, con un intervalo de 4 semanas y 30 días más tarde fueron expuestos a ensayos experimentales que demostraron una protección virológica completa.

Actualmente, los investigadores trabajan para desarrollar la “vacuna ideal” que sea apropiada para combatir los tres genotipos del virus 1a, 1b y 2, ya que “si bien el primer genotipo ya está probado y escalado restaría concretar la vacuna completa para transferirla”, concluyó.el especialista.