Día de la Madre – Norma y Mirta: La historia de dos grandes mamás

A modo de homenaje a las madres crespenses, El Observador eligió a dos de ellas, en representación de esos seres tan especiales en nuestra vida:

Mirta SuplementoMirta: “Nos mueve el gran amor hacia nuestros hijos y las ganas de mejorarles la calidad de vida”

En la vida escolar de todos existen personas que marcan nuestro camino. Mirta Schneider de Jacob siempre fue una persona especial, llena de luz, según sus alumnos. Actualmente tiene 55 años, “muy bien llevados”, es maestra jubilada y tiene una familia numerosa, con 4 hijos: Melisa, de 25 años, es Prof. en Educación Especial; Nicolás, de 23, cursa el 4º año de Arquitectura en Sta. Fe; Anabella tiene 17 y terminará el secundario este año; el menor de ellos, Tomás, nació en el 2001 y tiene síndrome de Down. Con la amabilidad y simpatía que la caracterizan, Mirta dialogó con El Observador y contó: “Cuando nació Tomás nos sorprendió su llegada, porque me consideraba grande para ser mamá. Durante el embarazo nunca supe que él tenía algún problema. Al nacer, los doctores me dijeron que tenía síndrome de Down y mi primera reacción fue la negación, porque él me parecía igual a sus hermanitos. Luego, los estudios confirmaron su condición. Aceptamos la noticia con bastante altura, sobretodo por sus hermanos. Los chicos lo tomaron con naturalidad, también al ver que nosotros lo afrontábamos de esa manera”.

Mirta trabaja diariamente por su hijo y por todos los chicos especiales desde que se jubiló. Actualmente es Secretaria de la Comisión de ACADME y forma parte del Consejo Asesor de Discapacidad de la Municipalidad. En su función se mantiene ligada a lo educativo, que fue su vocación. Por su parte, Tomás es un nene muy querido en la Escuela Nº 105, a la que está integrado en el 4º grado con una maestra que lo acompaña. Su mamá confesó: “La mañana en la que él nació, escuchaba las actividades programadas por el mes de las personas con discapacidad y presentí que Tomás no iba a ser como los otros chicos. Las mamás siempre sabemos. Siempre pienso que si vienen a este mundo, es para enseñarnos. Ellos son transparentes, no corren detrás de la ambición o el dinero”.

Cerrando la entrevista, Mirta expresó: “Quiero dejar un mensaje de esperanza y optimismo. Junto con mi marido y el resto de los papás nos mueve el gran amor hacia nuestros hijos y las ganas de mejorarles la calidad de vida”.

 

Norma SuplementoNorma: “Hay que aceptar la tarea que a uno le toca y agradecer por la familia que se tiene”

Si ser madre de un hijo es una tarea ardua, tener 8 hijos es mucho decir. Norma del Carmen Villagra de Altamirano tiene 50 años y tuvo su primer hijo a los 19. Ellos son Daniel de 31 años, Mario de 30, Lucía de 29, Pablo de 26, Marcelo de 25, María Sol de 22, Miguel de 19 y Rafael

de 12. Además tiene 6 nietos y uno en camino. En visita al “Centro Radial, Televisivo y Periodístico”, Norma comentó: “Es difícil juntarnos todos porque están casados y tienen su familia y sus obligaciones. Además, por la tarde trabajo en el Centro Comunitario como ordenanza desde hace 9 años. Cuando empecé, mis hijos menores eran chicos. Pero siempre fui ama de casa. Mi marido trabajaba y era levantarnos todos juntos. Los más grandes iban ‘contagiando’ a los más chicos con las tareas a realizar. Les gustaba mirar dibujitos, se entretenían. Por suerte son chicos tranquilos, que siempre practicaron deportes. Esto los ayudó mucho en varios aspectos”. Norma, en su papel de mamá, era la encargada de organizar y animar a sus hijos a seguir adelante en el camino del atletismo, deporte que practicaron todos ellos en algún momento de su vida. Como abuela, confiesa su amor por los nietos y admite consentir a la mayor. Tiene 9 años e intenta motivarla diariamente a realizar deportes, al igual que su familia.

Esta mamá tan ocupada reconoce que sobrellevó su labor a fuerza de paciencia y constancia: “Los labores de todos los días se llevan más fácil si uno no reniega de ellos. Hay que aceptar la tarea que a uno le toca y agradecer por la familia que se tiene”.

Por último, Norma destacó a otras mamás que forman parte de su vida: Nely, su propia mamá, sus nueras, una de sus hijas y Delia, cocinera del Centro Comunitario y compañera de trabajo, que pasa por una situación difícil pero sigue adelante. Además, concluyó diciendo: “Quiero destacar que las mamás ayuden a los chicos a que hagan deportes. No sólo les permite realizar otras vivencias sino que también los ayuda a valorar a su familia y a su lugar de origen”.

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