Controversias sobre el traslado de boliches a las afueras de Crespo

bolichesDesde hace varios años, vecinos de la zona céntrica de Crespo, fundamentalmente de calle Sagemüller y sus perpendiculares, vienen reclamando a las actuales y anteriores autoridades, porque los fines de semana se ven perturbados por la música de los locales bailables y por los ruidos que se ocasionan en sus alrededores. La semana pasada, el intendente Ing. Ariel Robles y el secretario de Gobierno, Dr. Jorge Waigel, presentaron un proyecto en el Concejo Deliberante, para que los boliches bailables o afines, se radiquen fuera del radio urbano y que los que se encuentran funcionando en la actualidad y cuenten con la habilitación municipal, se relocalicen en un plazo no superior a los 2 años.

El jefe de la dependencia policial, Crio. Ppal. Luis Aguiar, expresó a  Canal 6 ERTV,que “en diferentes lugares que me ha tocado prestar servicios, donde las confiterías bailables están ubicadas dentro de la ciudad, siempre hubo consecuencias secundarias con los vecinos. Las municipalidades vienen obligando a que este tipo de eventos se realicen en los límites de las localidades, para tratar de ocasionar las menores consecuencias a vecinos o circunstanciales transeúntes o automovilistas que pasen por el lugar. Creo que la mejor opción sería llevar estos locales bailables hacia afuera del radio urbano, ya que se tendría un mejor control” consideró.

Un comerciante del rubro zapatería, que tiene su local en calle Sagemüller, contó que “…en lo personal, no me afecta en lo más mínimo. Lo que sí, puede llegar a molestar a algún vecino que esté durmiendo y que a la salida, sienta ruidos molestos”, mientras que un colega suyo, que tiene su empresa en cercanías de un lugar bailable, expresó que “sería interesante que haya más opiniones antes de tomar una decisión. Sabemos que hay problemas como en todos lugares con los locales de diversión, pero me parece que si se tienen que instalar afuera de la ciudad, implicaría más riesgo para nuestros jóvenes, con cruces de rutas y los tendríamos más lejos. Habría que reglamentarlo mejor, es decir, hacer más controles y buscar solucionar los inconvenientes que se presentan hoy” acotó.

Otro comerciante consultado por este medio agregó: “En todas las ciudades, los boliches están dentro del radio urbano… Hoy tenemos problemas de ruidos, pero si los cambiamos de lugar, podríamos tener problemas en la ruta, con chicos muertos por accidentes”.

Contrario a la opinión de sus colegas, el propietario de un negocio de calle Sagemüller sostuvo que “uno no duerme tranquilo cada sábado, porque corremos el riesgo de que nos destruyan la vidriera. Hay chicos que salen totalmente alcoholizados y pierden el control de todo”.

“Nos dejan siempre orinadas las paredes y una gran suciedad, con muchos envases de bebidas tirados por todos lados” contó una vecina, que vive en cercanías de la disco local y que no dudó en decir que “es un pedido que venimos realizando desde hace muchos años, porque los derechos de uno, terminan donde empiezan los de los demás” y aclaró que “no es sólo mi caso, uno le puede preguntar a otras familias de esta cuadra (Sagemüller)”.

Otra vecina no dudó en decir que “sufrimos todos los fines de semana… No somos quienes para juzgar sobre cómo elige divertirse la juventud, pero a nosotros, nos perjudica mucho. Les cuento nuestra experiencia: la fila para ingresar al boliche, es en la ventana de mi dormitorio. Hasta ahí, hasta las primeras horas de la madrugada, es imposible dormir y después hay ruidos, escapes de autos y motos, frenadas, disturbios y peleas. Eso pasa todos los fines de semana. No se puede descansar y nos hemos resignado a que el sábado sea siempre así. Como vecinos hemos ido a hablar con el intendente anterior (Juan Carlos Brambilla) y a plantearle que no es un capricho, sino que es una necesidad que estamos pasando muchas familias. En otras ciudades, los boliches están afuera y no tienen estos problemas”.