Consejos para empezar las clases de la mejor manera

escolaridad 5El regreso a clases, luego de las vacaciones de verano, suele ser un hecho muy importante para los niños y jóvenes de cada familia. Generalmente, tienen mucha expectativa y ansiedad por el reencuentro con los compañeros, los útiles escolares nuevos y por el desafío que implica comenzar el nuevo año escolar. Sin embargo, en algunos casos, estas emociones se acompañan de angustia, miedo y estrés, que se manifiestan por muchos motivos y de diferentes maneras, incluyendo afecciones físicas.

De todos modos, es prácticamente normal que aparezca cierto temor ante el primer día de clases, más aún si se trata de una nueva escuela o de un cambio de nivel. Cuando el niño va por primera vez al colegio, el miedo puede ser absoluto ya que todo es nuevo y extraño. Los compañeros, los profesores y la escuela en sí son personajes y espacios desconocidos. A pesar de haber estado en el jardín de infantes, el niño puede no saber exactamente lo que significa “ir a la escuela”, pudiendo incluso sentir temor de ser abandonado en este nuevo lugar por sus padres. Por esta razón, la actitud de los padres al respecto es crucial para su adaptación a este escenario, que de por sí conlleva otras responsabilidades, tareas y horarios. Otro motivo para sentir angustia o miedo, tanto en niños como adolescentes, es el reencuentro con ciertos compañeros con los que no mantienen una buena relación o con quienes ya han tenido conflictos.

escolaridad 3Asimismo, el temor a los exámenes, a la disciplina o a la presión ejercida, puede hacer que los niños y adolescentes se orienten negativamente hacia el regreso a clases.

Evidentemente los factores son múltiples, por lo que es necesario el compromiso de la familia de acompañar el proceso educativo, sabiendo sobrellevar las situaciones que se presenten de la menor manera posible, apelando al diálogo, la contención y la transmisión de valores como responsabilidad y respeto.

Para que la vuelta a clases tras las vacaciones sea lo menos traumática y lo más agradable posible, tanto para padres como para niños, es importante estar preparados. En primer lugar, se recomienda que durante los días previos, comiencen a retomarse poco a poco los horarios que se deberán cumplir durante el año escolar. Tanto el de despertar y dormir, como los horarios de alimentación, estudio y ocio. Es importante además hacer hincapié en la necesidad de establecer rutinas diarias con horarios de tareas y estudio, que optimicen el rendimiento escolar.

escolaridad 6En este periodo es necesario también planificar la compra de útiles o indumentaria, con el objetivo de optimizar el dinero aprovechando descuentos, ofertas y planes de pago que brindan los comercios antes del inicio escolar. Es habitual que además de ser conveniente para el bolsillo, la previsión ayude a la organización previa de la mochila, que dará un tiempo prudencial a padres e hijos evitando la engorrosa tarea de preparar los útiles apresuradamente el día anterior al inicio escolar.

Es una buena práctica poder conversar con los hijos sobre el regreso a clases, planteándolo como algo positivo y entretenido y preguntarles cómo se sienten al respecto. Es importante permitirles expresar sus expectativas y temores, tranquilizándolos por su futuro, sin dejar de lado la crucial de su compromiso para con la educación que van a recibir.

Se los debe impulsar a ser constantes a la hora de aprontar su guardapolvo o uniforme y su mochila para el día siguiente, para evitar desórdenes y atrasos antes de salir para la escuela, ya que éstos son la causa de muchos conflictos entre padres e hijos. Cuando se trata de niños muy pequeños, es recomendable que los padres ayuden a hacerlo, de modo que más adelante puedan seguir haciéndolo solos. Es vital que, desde pequeños aprendan a hacerse cargo de ciertas cosas y vayan desarrollando autonomía.

escolaridadPara el regreso a clases, es recomendable también dejar disponible un tiempo suficiente para que los niños tomen un buen desayuno, sentados a la mesa y en familia cuando sea posible, garantizando una adecuada nutrición, a través de colaciones naturales y saludables.

Cualquier cambio de conducta o actitud tiene que servir de indicio a las familias como una posible consecuencia de problemas o conflictos personales que se estén suscitando en el colegio. Cabe señalar la importancia de darles la confianza necesaria para que ellos expresen lo que les está pasando, evitando las críticas y tomando siempre en cuenta que sus problemas son para ellos tan importantes como para nosotros son los nuestros. Del mismo modo, es bueno aprovechar los éxitos para estimularlos y felicitarlos y los errores para que aprendan de ellos.