Cómo lograr que los “abuelitos” pasen bien esa etapa

P1260412Un viejo proverbio dice: “Los padres pueden criar y cuidar a 10 hijos. Pero 10 hijos son muchas veces incapaces de cuidar a sus padres”. Los padres se encargan de atender las necesidades de sus hijos, prácticamente durante toda su vida. Sin embargo, pocos son los hijos capaces de invertir los roles cuando el paso de los años así lo requiere. Según las estadísticas, un gran número de personas transcurre la tercera edad en soledad y habitualmente en estado de abandono, hasta que la muerte se acuerda de ellos. Sus hijos no sólo los visitan muy esporádicamente, sino que se desentienden de las necesidades que los abuelos tienen y que por ese entonces, son muchas y muy duras. El próximo 15 de junio se conmemora el “Día mundial de la toma de conciencia del Abuso y Maltrato a la Vejez”, una fecha propicia para replantearnos como sociedad qué tan responsables somos con quienes nos antecedieron varias generaciones y permanecen esperando que se les tienda una mano. Las culpas y reproches no harán más que destruir el seno familiar. Como sólo las acciones revierten los errores, El Observador entrevistó a un equipo de profesionales de Crespo, para que desde sus respectivas disciplinas, explicaran cómo hacer para que los adultos mayores pasen sus últimos años de la mejor manera posible. La Lic. en Kinesiología Emilia Tinta, la Lic. en Psicopedagogía Mariela Colombero, la Terapista Ocupacional Yanina Bassi y la Lic. en Psicología Juliana Duarte, coincidieron en que “el abordaje debe ser planificado para cada persona en particular, aunque existen principios básicos para quienes integran esta franja etárea, como dignidad, cuidado, autorealización, participación e independencia. En la medida en que estos derechos se garanticen, su calidad de vida mejorará”.

anciano soloLa pérdida de la memoria es generalmente uno de los principales problemas asociados a la vejez, sobre lo cual las especialistas indicaron: “Se puede estimular su memoria y así mejorar su rendimiento, siempre que se trate de adultos mayores que presenten envejecimiento normal, es decir sin compromisos significativos para su vida cotidiana. Todas las funciones cognitivas superiores pueden mantenerse activas por más tiempo, por medio de actividades psico-físicas, tales como la lectura, sobre todo de diarios y revistas, para mantener el contacto con la realidad y la noción espacio-temporal. También son recomendables los rompecabezas, crucigramas, sopa de letras, sudokus, juegos de mesa, talleres de tejido, música, cerámica, pintura y demás. La asistencia a clubes, centros de jubilados y otros lugares de socialización, también contribuirán a este fin, ya que se favorecen las relaciones interpersonales. El contacto con el otro, ya sea compañero, familiar o vecino, evita el aislamiento y aporta mayores redes de sostén para su ubicación. Asimismo, existen talleres específicos, con actividades debidamente planificadas, para estimular su atención, el lenguaje y otras funciones ejecutivas”.

Con los años, el ser humano tiende a perder movilidad, lo cual puede ser revertido si se diagraman ciertas rutinas. “Es saludable que las personas mayores realicen actividad física de bajo impacto, tales como caminatas, actividades acuáticas o de estiramiento, yoga y pilates, baile y actividades deportivas como bochas, tejo u otras. Lo importante es que mejoren su sistema circulatorio y cardíaco. Se debe hacer hincapié en la coordinación de los movimientos, como así también la mantención del equilibrio y una buena calidad postural. Esas acciones también prevendrán enfermedades como diabetes, hipertensión arterial, obesidad, osteoporosis, entre otras características de esa etapa. Los abuelos que realizan actividad física, presentan un mejor equilibrio afectivo o emocional, teniendo así una visión más positiva de la vida”, afirmaron las profesionales.

Una buena calidad de vida también implica modificar el ambiente y mobiliarios donde se desenvuelve a diario el adulto mayor. En este sentido y a modo de consejo, las licenciadas detallaron: “Es fundamental la buena iluminación. Por seguridad, los pisos deben ser antideslizantes, sobre todo en el baño. También las alacenas, mesadas, inodoros, duchas y agarraderas, tienen que estar adaptadas a las posibilidades o disfunciones físicas que presenten los abuelos que allí habitan y en todos los casos hay que proveerles calzado seguro y firme, en especial con suela de goma con trama”.

Cuidado-de-AncianosCuando las actividades laborales y las obligaciones disminuyen, el tiempo para pensar y recordar es aún mayor. A veces eso genera alegrías y otras tantas envuelven a los más viejos en tristes nostalgias, que los desaniman significativamente. El estado de ánimo es un aspecto clave a cuidar manifestaron desde el equipo interdisciplinario entrevistado, quienes además agregaron: “La conciencia del paso del tiempo cobra resonancia en este período de la vida. A su vez se atraviesan más duelos o pérdidas que generan modificaciones importantes en la propia identidad, como por ejemplo la viudez o la jubilación. Frente a las crisis subjetivas, algunos desarrollan trastornos de ansiedad, del estado de ánimo, sufren un deterioro cognitivo, atraviesan demencias, entre otras patologías, para lo cual siempre es necesaria la intervención de un profesional del campo de la salud mental, para un abordaje idóneo.Vincularse con otras personas es muy provechoso, ya sea  participando o siendo parte de espacios sociorecreativos. Pueden revisar los deseos y/o vocaciones postergadas, enseñando a los más jóvenes los saberes para trascender en la comunidad. Estas son herramientas que permiten evitar y prevenir situaciones donde se comprometería la faceta afectiva de la personalidad. Es indispensable como comunidad, favorecer el buen trato hacia nuestros mayores, erradicando situaciones de violencia física, psicológica u económica. La actitud ‘viejista’ es discriminar a las personas mayores por su edad y eso también es violencia”. El acompañamiento terapéutico permite mejorar la calidad de vida de los ancianos. Pero indefectiblemente, la misma actitud debe tener el entorno de cada uno de ellos. “La familia, no sólo de origen o de sangre, sino la red social es su sostén. Es entendida como apoyo social, fundamental para que los adultos mayores ejerzan sus derechos, estén incluidos y circule el afecto en sus distintas dimensiones. El contacto frecuente y las demostraciones de sentimientos mejoran situaciones de padecimiento físico y psíquico. Es importante poder pensar en la propia vejez, actual o próxima y reflexionar acerca de lo que esperamos para esta etapa de la vida. Qué rol juega nuestra  familia y el entorno social y qué actitudes tenemos hacia nuestros mayores”, señalaron como desafío las profesionales.