Combustibles: Amado habló de los aumentos de precios y menores ventas

estacionesSegún números de la Secretaría de Energía de la Nación, en marzo pasado se vendieron 9.500.000 de litros menos de combustibles en relación a igual período del año pasado, registrándose el mayor impacto en la venta de gasoil. Cabe resaltar que hasta ese mes, los combustibles habían incrementado sus precios en 3 oportunidades: 7% en enero; 6% en febrero y 6,1% en marzo, aunque en abril llegó otra suba, de 5,4%, a la cual se sumó la que comenzó a regir este mes, del 3,8%.

El presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles y Afines de E. Ríos, Mario Amado, habló con El Observador y dijoque “lo que vemos en el negocio, es que se empieza a notar que hay un menor despacho en las estaciones. Es la primera preocupación, porque se nos empieza a achicar el ingreso, con el que tenemos que afrontar los gastos que tenemos. En cuanto a la suba de precios, el combustible está atado al dólar y el último incremento que se dio, en mayo, fue el que se pactó cuando se registró la devaluación, dividiéndose en 4 meses para que no fuera tan violento para el consumidor. De acá en adelante, suponemos que si se corre el valor del dólar o hay una inflación alta, los combustibles irán acompañando ese proceso, pero que creemos que será mínimo, porque sabemos que si sube el combustible, se incrementa el transporte y la cadena se ve afectada por el cambio de precios”.

– ¿Qué consecuencias cree que pueden tener esa reducción de ventas en las estaciones?

– Nosotros veníamos de varios años en los que faltaba combustible, por lo que no llegábamos a la ecuación que queríamos. Antes, no teníamos el producto y no podíamos llegar a lo que queríamos ganar y ahora, que tenemos el combustible, no tenemos tantas ventas. La preocupación existe, hay un alerta amarillo, que no llega a ser del extremo de tener que adoptar medidas extremas. Lo que sí, hay que recomponer y reestructurar todo, ya que hay muchas exigencias nuevas para nuestro sector, en la parte de medio ambiente, de seguridad ambiental, de trabajo, lo que ha obligado a incorporar otro tipo de asesoramiento y profesionales, que también han incidido en los costos fijos que tenemos. Por otra parte, hay una paritaria abierta a la que tenemos que responder y avalar, porque los empleados tampoco pueden ser las variables de ajuste. Igualmente, para estas empresas, la parte de personal, es el rubro más importante dentro de las erogaciones y se siente mucho el movimiento de sueldos que se van dando.

– ¿Cuánto pasaría a ganar un empleado del sector?

– Hoy, el sueldo de un playero es de $ 5.600, que sumados los adicionales, les permite llegar a los $ 6.000. La paritaria está en plena marcha, seguramente el aumento, no será menor al 30%, lo que va a llevar estos valores a un nivel aceptable para las dos partes. El gremio está pidiendo un poco más, como es lo normal para quien representa a sus trabajadores y nosotros defendemos hasta donde podemos pagar, sin tener que sacar gente de la empresa…

– Se alivianarían las cargas sociales, ¿esto puede ayudar al sector?

– Es solamente para nuevos empleos. No es que a los que ya tienen trabajo, les van a disminuir las cargas sociales. Hoy para un empleador, éstas representan un 40% más de lo que se paga de sueldos, o sea que por cada empleado, el costo total pasa a ser de unos $ 10.000.

– Se estima que la nafta llegaría a costar $ 20 antes de fin de año… 

– De acá para adelante, el ajuste que habrá, solo las compañías y el gobierno lo saben, pero decir que llegará la nafta a $ 20 a fin de año, me parece que es una exageración. Estamos en este momento con un anclaje muy bueno a nivel de precios y además, la mayor compañía petrolera, que se lleva casi el 60% del mercado, está en manos del Estado. Es decir que hay formas de demorar aumentos, para que no todo sea de golpe, pero si el dólar sigue subiendo o hay una inflación alta, eso, irremediablemente se verá reflejado en los precios, porque las petroleras no pueden trabajar a pérdida. Lo que sí hay que ser conscientes, que se ha recuperado mucho el tema del precio,  porque Argentina tenía el combustible más barato de la región y hoy, la diferencia con los países vecinos se redujo, estando parecidos con Uruguay, Paraguay, Chile, por lo que las expectativas de que suban una enormidad, se diluye. No manejo las cifras, pero en general, vemos una caída de la actividad económica, que se refleja en nuestros surtidores, además, la cadena de pago está demorada, los cheques son más largos…

– ¿Y en cuanto a la comercialización de gas oil?

– Es en el producto que más se nota que están bajando las ventas. Siempre en época de cosecha, hay mayor demanda, pero como hay otros canales de ventas que están funcionando, como distribuidores, mayoristas, habría que ver si ellos también tienen menos ventas como nosotros lo estamos percibiendo. En las estaciones de servicio, hay reportes de caídas en la comercialización, de entre un 8% y 12%, pero también es bueno aclarar que hay muchas máquinas funcionando con el eurodiesel, que no se vende en las estaciones. En Galarza hay una planta que hace 7.000 litros por día, pero es para los clientes que la fábrica produce, no es para un gran mercado todavía. Además hay un factor que incide: en cada localidad, se tiene uno o dos acopios grandes de cereales, que son los que hacen que el flete sea corto y se haga cuando el precio le conviene al productor.