Cada año, 160.000 niños son diagnosticados con cáncer

Los síntomas de cáncer infantil pueden ser los mismos que los de una enfermedad viral. Por lo tanto, es primordial el rol del médico en la detección de la patología. Los relacionados con el cáncer, que ameritan una consulta con el médico de cabecera son: fiebre, pérdida de peso y apetito, palidez, fatiga, sangrados o moretones de fácil aparición, persistentes e inexplicables; bultos en abdomen, pelvis, cuello y cabeza, extremidades, testículos y ganglios; dolor en huesos, articulaciones, espalda y fracturas fáciles; manchitas blancas en el ojo, estrabismo o protuberancia del globo ocular; signos neurológicos, como cambios de conducta, trastornos de equilibrio, dolor de cabeza o agrandamiento de la misma; vómitos por la mañana, estados febriles recurrentes no relacionados con infecciones. También hay que consultar al profesional cuando el chico pierde el interés en las cosas habituales que venía haciendo o inexplicablemente comienza a decaer en su rendimiento escolar.

1409 Cancer InfantilEl director del Instituto Provincial del Cáncer, Dr. Higinio Álvarez, confirmó que se trabaja en la planificación de un taller referido a cuidados del niño con cáncer, para lo cual tuvo esta semana una reunión con el ministro de Salud, Dr. Hugo Cettour.

Álvarez explicó que dicha capacitación se realizará los días 30 y 31 de mayo en Paraná, en la cual se va a hablar de cuidados paliativos y manejo clínico de emergencias oncológicas. “Esto se va a hacer en forma conjunta con profesionales del Instituto Nacional del Cáncer de Buenos Aires y de cuidados paliativos del Hospital San Roque” remarcó el profesional.

Cada año en el mundo, más de 160.000 niños son diagnosticados con cáncer, siendo los casos más frecuentes en la infancia la leucemia (cáncer de los glóbulos blancos), seguida del Linfoma (ganglios linfáticos), los tumores cerebrales y el Osteosarcoma (huesos). Todos los órganos del cuerpo están formados por tejidos y estos se componen de conjuntos de células, que son las responsables del crecimiento, la evolución y la renovación de dichos órganos y tejidos. Cuando existe una alteración en una célula o cuando ha cumplido su objetivo y respondido a la demanda, ésta se muere. Y si sobrevive, originará células iguales a ella, distintas de las normales y escapando a los mecanismos normales de control, originando un conjunto de células “enfermas” y anormales, que se localizará en un tejido u órgano, pudiendo viajar por la sangre a otros órganos, causando tumores de muchos tipos y en localizaciones muy diferentes. Esas células enfermas han recibido el nombre de cáncer, una enfermedad que puede aparecer en cualquier etapa de la vida, desde el nacimiento y a lo largo de todo el desarrollo del ser humano.

La leucemia es el cáncer más frecuente en la infancia y existen varios tipos. Las más frecuentes en niños son las linfoblásticas agudas y las suelen padecer niños con edades comprendidas entre los 2 y 8 años. Después de la leucemia, los tumores del sistema nervioso son el segundo tipo de cáncer más frecuente en los chicos. Pueden ocurrir entre los 5 y 10 años y en tercer lugar, se encuentran los linfomas, que son cánceres que se desarrollan a partir del sistema linfático. Con menos frecuencia, los niños suelen padecer cáncer de intestino delgadode hígado, bazo, sistema nervioso y médula ósea.