Ahora el Estado ayudará para que miles puedan tener un bebé

Padres embarazadosA través del Decreto 956, que reglamenta la Ley 26.862 de Reproducción Médicamente Asistida (incorporada al Programa Médico Obligatorio), la presidente Cristina Kirchner dijo que “con la intención de ampliar derechos en tiempos de cambio y de más inclusión en el ámbito social y en el de salud en el que se acepte la diferencia y la diversidad cultural”, puso en marcha la vigencia de una norma que revolucionará en la Argentina a todo lo que tiene que ver con la concepción de bebés por técnicas de reproducción médicamente asistida, tratamientos y procedimientos para la consecución de un embarazo. Esta norma, a la que todas las provincias deberán adherir, obligará a las obras sociales y empresas de medicina paga, a contemplar los tratamientos de fecundación dentro de los servicios que brindan a sus pacientes, sin cargos adicionales, ni límites de edad para iniciar los procedimientos, las técnicas de diagnóstico, medicamentos y terapias de apoyo para la reproducción médicamente asistida. No podrán introducirse requisitos o limitaciones que impliquen discriminación o exclusión fundadas en la orientación sexual o el estado civil de quienes peticionan por el derecho regulado, por lo que incluirá a las parejas o los matrimonios igualitarios y las personas podrán acceder a 4 tratamientos anuales con técnicas de baja complejidad, y 3 de alta complejidad, con un intervalo de 3 meses entre cada uno. La cobertura prestacional la deberán brindar los establecimientos asistenciales de los 3 subsectores de la salud: público, obras sociales y privado. La autoridad de aplicación deberá establecer, en un plazo máximo de 180 días, los requisitos de habilitación de los centros sanitarios destinados a realizar tales procedimientos y podrán incluirse nuevos procedimientos y técnicas mediante avances técnico-científicos, cuando sean debidamente autorizados. Además del diagnóstico, los medicamentos y las terapias de apoyo, la ley contempla a las técnicas de baja complejidad, que son aquellas que tienen por objeto la unión entre óvulo y espermatozoide en el interior del sistema reproductor femenino, lograda a través de la inducción de ovulación, estimulación ovárica controlada, desencadenamiento de la ovulación e inseminación intrauterina, intracervical o intravaginal, con semen de la pareja o donante. También incluye los procedimientos de alta complejidad, que son aquellos donde la unión entre óvulo y espermatozoide tiene lugar por fuera del sistema reproductor femenino, incluyendo a la fecundación in vitro, la inyección intracitoplasmática de espermatozoide, la criopreservación de ovocitos y embriones, la donación de ovocitos y embriones y la vitrificación de tejidos reproductivos. Todo un antes y un después para docenas de miles de argentinos que buscan poder tener un bebé.